No Excuses

16.6.09

No te voy a soltar...

Ni los mares más violentos
Ni las tormentas más oscuras
Ni los vientos más furiosos
Lograrán arrancarte de mi, mientras yo exista…
y aunque ya no exista.

Porque aún bebo de tu vientre
la sustancia sagrada
que engendró mi ser
dibujándome pausadamente el alma,
con suaves pinceladas de sabiduría y bondad.

Porque sos y serás mi única madre.
Porque sin vos no soy, ni podré ser, ya, en este mundo
nada mas que lo que tú creaste,
con amor,
con calor,
con tanta vida.

13.8.08

M & M (la vida en colores)

Mientras posaba un pie fuera del taxi, lo vio aproximarse lentamente, inmaculado en su camisa blanca de verano y jean celeste, mirada sostenida y manos en bolsillos... descubiertas un segundo después, al extraer dos inmensos paquetes de M & M en los cuales quedaba sellado indefectiblemente un futuro no imaginado.

Un futuro que nació entonces para vivir un tiempo en forma latente, e ir disparando sus destellos de a poco, entre palabras, caminatas nocturnas, paseos virtuales, debates encarnados, cosquilleos… Y el eco de una risa eterna que todo lo minimiza, todo lo simplifica, todo lo colorea.

Vivir en colores es un sueño que se concreta a pesar de los demás, siempre. El mundo no está habituado a que alguien viva en colores.

26.5.08

Me puede...

...la dulce voz de Keane expresándolo insistentemente:

For a lonely soul, you're having such a nice time
For a lonely soul, you're having such a nice time
For a lonely soul... it seems to me... that you're having such a nice time

(Extracto de "Nothing in my way")

11.4.08

La bella y la bestia

El sesentón de voz fumadora era, sin duda, la nota de color en el submundo nocturno del hotel. Ni la llamativa pareja belga, ni el particular esplendor de "Tamara", ni el hermetismo de los misteriosos bigotudos coleccionistas de musculosas blancas ganaban semejante protagonismo. El cabello blanco y tangueramente engominado de este tano llamado Jorge, conjugado con el pucho y el vaso de whisky on the rocks, conformaban un personaje muy singular.

Nosotros, atentos receptores del confesionario de Jorge, escuchábamos cada noche el relato verborrágico de un hombre arrepentido de sus miserias, quien a expensas de ellas, reconocía no poderlas exorcisar. Con ojos vidriosos recordaba cómo fusilaron a su padre cuando niño, cómo condujo un matrimonio feliz a la bancarrota económica y emocional, como pasó mecánicamente de mujer en mujer, y cómo fue perdiendo vínculo con sus hijos... hasta que se encontró solo. Bañado en dinero, y solo. “Son los vicios”, aseguraba con culpa.

De tanto en tanto, entre palabra y palabra, aparecía su media naranja. Tenía la impronta propia de las mujeres que fueron dulcemente bellas, y que a pesar de la edad, lo siguen siendo. Una belleza de herencia -al estilo Jacqueline Bisset- pero también de esencia. Su mirada era transparente; rasgo que no se compra ni con cirugías ni con disfraces.

Resulta que la historia de amor con la bella dama era reciente. Ella sí había conocido la felicidad, pero la vida se la había arrebatado de un hachazo. Él la definía como el “tesoro” que lo rescató del pasado. Aunque creyera estar convencido de ello, el remordimiento le brotaba de manera tan evidente, que incluso él mismo confesaba no sentirse merecedor de una mujer -y un amor- tan incondicional. Pero no tenía el coraje de soltarla...

Así era “la Chiqui” para él: un hada. Única, intocable. Y así era él, para ella, y para todos: un incorregible. Pues no faltaba oportunidad para que aflorara la bestia. Luego de piropear groseramente a la inglesa que se acercó a pedir un trago (que, a juzgar por su sonrisa, jamás entendió el lenguaje criollo de semejante salvajada), se le escuchó gritar, con el tabaco consumido en la comisura:

“Chiqui !!!!… Chiqui !!!!… traeme un café… dale Chiquiiieeee !!! ”

14.1.08

Máquina purificadora

Un poder curativo único. Eso es lo que representa la música en mi vida.

Sin alusiones al hiper mencionado rescate del “yo interior” vinculado a la famosa new age, la cual desconozco. No no no...nada que ver.
Me refiero a la inagotable capacidad que tienen estos sonidos – tenues, agrios, potentes, dulces, como sea- de sacarme de contexto y de situación. Me corren de lugar, me levantan, me desahogan, me energizan... me trasladan hacia una nebulosa ignorante de tiempos y espacios. El corazón elige en mi discoteca, y ya. Sin importar lo que esté haciendo: limpiando, riendo, llorando, regando las plantas, intentando dormir.

Es mi psicóloga preferida, mi amiga incondicional, mi cable al nowhere, mi salida del mundo. Sin duda, me gustaría morir con música.

18.12.07

SMS - Marzo

"Debés estar cansada hoy, después de todo lo que hicimos en mi sueño anoche"

18.9.07

Creo que si la paciencia fuera un valor equivalente al oro, sin duda ya sería millonaria.

11.9.07

Pérdida

Hace tiempo tengo una sensación rara con esta persona.
No lograba definir ese sentimiento, salvo por una clara decepción
(no caben los detalles...)
Hoy me cayó la ficha; me di cuenta de que, tristemente, le perdí el respeto.

3.9.07

La verdadera estrella

Estaba poseído, en grado similar a mi hijo cuando comienza a sonar el cd de “100 % Lucha”, momento en el que se enchufa en una danza incesante que lo mantiene fuera de sí por varios minutos.

Así se encontraba este muchacho de veintipocos, “danzando” en su inagotable presente. Estoy segura de que los lentes oscuros de Vicentico registraron, aunque con disimulo, los verborrágicos movimientos de este extraordinario fan, desplegados en un recinto tan reducido que era imposible no verlo. Su silueta, extendida en cámara digital eternamente-disparadora-de-falshes, se paseaba de un extremo al otro del lugar, distrayendo tanto a la audiencia como a los encargados de seguridad, quienes luego de retirarlo inútilmente en varias ocasiones, cesaron en su misión, tal vez ganados por la inocente insistencia del personaje. Probaba y comprobaba poses. De contrabando, al pie del escenario, se autofotografiaba de frente, de espaldas y de costado; desde abajo y desde arriba; e invitaba a los concurrentes a improvisar nuevas tomas. “¿Se ve Vicentico ahí? ¿Pero sale, o salgo yo solo? Por favor, fijate que salga. ¿Me sacás otra?”. Dos horas y media coloreadas por un montaje secundario.

Una vez terminado el show, aún sin pudores (casi un niño, diría) solicitó a la gente de seguridad la lista de canciones que había quedado pegada en los tablones del escenario, junto al pie del micrófono. No importaba quién era el autor del manuscrito, bastaba con obtenerlo. Y no claudicó ante la constante negativa de los guardias: la súplica de sus ojos fue demasiado fuerte. Entre apiadado y cansado, uno de ellos sumergió el brazo entre los telones, arrancó la sábana de temas, y se la entregó en mano.

Él, la cámara y el papel, conformaron una representación única de la mismísima felicidad.

9.8.07

Definiciones III



- Sos inversamente proporcional...

- Ep? ¿De qué hablás?

- Sos inversamente proporcional a Mafalda.

- ¿Ah si? ¿Cómo es eso?

- Mafalda es una nena-grande, y vos sos una grande-nena.

- ...